Quiénes somos
La historia del Camping Lazy Rancho empieza en 1962, cuando Robert Rieder abrió un camping en la finca agrícola de la familia «Im Grüt». Al principio, iba a llamarse «Lazy Alice», una idea que surgió de una acalorada discusión con su mujer, Alice. Como Robert había soñado toda su vida con tener su propio rancho (y porque Alice se salió con la suya), de ahí surgió el nombre «Lazy Rancho». Para Robert, este nombre representaba exactamente lo que quería ofrecer a sus huéspedes: tranquilidad, relajación y la sensación de no tener que hacer nada por una vez. Robert quería seguir deliberadamente un camino diferente: en su opinión, en el Oberland bernés ya había suficientes campings con nombres de alguna montaña cercana.
Los comienzos fueron bastante sencillos: un prado verde, unos aseos básicos con ducha de agua fría y mucha improvisación. Pero ya por aquel entonces, el lugar era una parada muy popular entre los viajeros.
Ya la madre de Robert, Lina Rieder, tenía un don para tratar a los huéspedes: prefería vender productos de la granja antes que cobrar sistemáticamente por el alojamiento. Así se creó desde el principio un ambiente especial y personal que se ha conservado hasta hoy.
A solo unos cientos de metros de distancia, a partir de 1959 se desarrolló prácticamente al mismo tiempo otra historia relacionada con el camping: Lily Blatter fundó el Camping Hobby. Durante muchas décadas, los dos campings funcionaron como negocios independientes, aunque estaban estrechamente vinculados por la familia.
Lily Blatter dirigió el Camping Hobby junto con su hija Heidi hasta finales de 2024. Stephan Blatter, el hijo de Lily, siempre participó en el negocio familiar y lo apoyó activamente.
En 1986, Aline Blatter-Rieder se hizo cargo de la dirección del Camping Lazy Rancho, y en 1990 se unió a ella Stephan. Con mucha dedicación, espíritu innovador y un gran sentido de la hospitalidad, fueron mejorando el camping poco a poco.
Con el paso de los años, lo que era un simple prado se convirtió en un camping moderno y bien cuidado que hoy recibe a huéspedes de todo el mundo.
Una parte especial del equipo es Joao, que empezó en el Camping Hobby en 1995 y lleva más de 30 años formando parte de nuestro negocio familiar. Es el encargado de todo lo que pasa fuera, en el recinto, y se asegura de que el camping esté siempre en perfectas condiciones.
Además, Joao es políglota y domina muchos idiomas, lo que le permite dar una cálida bienvenida a nuestros huéspedes internacionales y atenderlos de la mejor manera posible.
Con el paso de los años, no solo han aumentado las expectativas de los huéspedes, sino también la oferta: instalaciones sanitarias modernas, alojamientos de alquiler, glamping, detalles cuidados con mimo y un alto nivel de calidad caracterizan hoy en día la experiencia.
Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: la sensación de llegar, respirar hondo, disfrutar de la naturaleza y las vistas únicas del Eiger, el Mönch y la Jungfrau.
En 2025, Cheyenne Blatter, de la siguiente generación, asumió la dirección operativa del negocio. Junto con su hermana Virginia, lleva la empresa familiar hacia el futuro.
Así, la historia continúa hoy en día ya en su tercera generación (Camping Hobby) y cuarta generación (Lazy Rancho).
En 2026 se produjo un hito importante: los dos campings independientes se unieron para formar una sola empresa: Camping Lazy Rancho. Desde entonces, el camping cuenta con dos zonas diferentes, pero que se complementan:
Camping Lazy Rancho – «Family & Adventures»: la parte original, dedicada a las familias, la vida y las aventuras compartidas, ideal para niños y personas de todas las edades.
Camping Lazy Rancho – «Adults Only»: el antiguo Camping Hobby, hoy un tranquilo refugio para adultos que buscan relajación, naturaleza y paz.
Lo que antes eran dos campings, hoy es uno solo, unido por la historia, la familia y una visión común.
El Camping Lazy Rancho es más que solo un camping: es un lugar donde la hospitalidad se ha vivido y se sigue viviendo desde hace generaciones. Un lugar donde la tradición se une a las ideas nuevas, donde surgen historias y se crean recuerdos, desde hace más de 60 años.